Adolescentes en terapia psicológica 👱🏼‍♀️

La adolescencia es un proceso de desarrollo personal en el que la persona
transita desde la niñez a la adultez y en este proceso el sujeto necesita
construir una identidad única dentro del entorno en el que se relaciona.

Es una etapa de la vida dónde se producen cambios tanto en la propia persona (cuerpo, mente, emociones, hormonales) como en el exterior en la relación con sus iguales, familia, el mundo, etc. El entorno con el que se relaciona empieza a verle y considerarlo como un ser con opinión, responsabilidad, identidad, capacidad para tomar decisiones, etc.

 

En esta etapa de transición de la infancia a la adultez, se produce una individuación y separación de la familia en que la persona construye su propia identidad en continua relación con el mundo.

Este proceso se vive en un cambio continuo en el que el adolescente cambia
su forma de estar en el mundo durante la etapa infantil por una relación
diferente con sus iguales, familia, etc. que le va a poder redefinir su postura
existencial ante el mundo, ante el pasado y ante el futuro.

  • En la primera fase, desarraigo, el adolescente aún es muy dependiente del sistema familiar y se encuentra en un proceso madurativo primario.
  • En la segunda fase, interiorización, se produce una explosión de emociones y sensaciones, las relaciones con diferentes sistemas de amigos interesan más que la familia y el adolescente comienza a reconocerse como un ser único y que sus decisiones condicionan su personalidad.
  • En una tercera fase, si se vive el proceso de la adolescencia de forma adaptativa, se produce la asimilación, el adolescente sabe lo que quiere y no quiere para él, crea su propio yo, acepta de los demás y también pide al ambiente lo que necesita.

Todos estos cambios que se producen en la adolescencia en la forma de relacionarse con el mundo pueden producir dificultades en el proceso de evolución y, muchas veces, son necesarios la confianza, el apoyo y comprensión de la familia e incluso el acompañamiento de terapeutas para poder conseguir que el proceso de individuación, separación y construcción de la identidad

 

 

En la adolescencia explorar y seguir caminando en la dirección que sea es fundamental. Aunque a veces no sabes a dónde vas las experiencias te irán guiando hacia el camino que quieres recorrer. El problema es estancarse o quedarse bloqueado, ya que esto impide el transitar normal de la adolescencia.

La terapia trata por una parte de desbloquear y permitir que continúe caminando y explorando, y por otra parte amueblar e iluminar el mundo interior del adolescente.

Hay que saber dónde está el adolescente, no dónde está el terapeuta ni dónde quieren los padres que esté.

Las primeras experiencias en la adolescencia marcan el camino. Si en las mismas el adolescente tiene éxito (soy líder, tengo éxito, me quieren las chicas,
etc.) se empodera y se come el mundo. En cambio, si las experiencias no acaban de ser positivas (soy un pringao, no me hacen caso, no tengo éxito con las
chicas, etc.) el adolescente se convierte en un ser vulnerable que le va a costar contactar con el mundo.

Es necesario que el terapeuta cree experiencias para recomponer esas heridas y sembrar semillas que faciliten el seguir creciendo y favorezcan la exploración y el contacto. En la adolescencia el adolescente necesita quedarse con lo egosintónico que siente que es bueno para él (no para los padres o para los demás). Lo saludable es lo armónico e importante para el adolescente.

Lo que los adolescentes ven en las redes sociales es su mundo y su verdad. Y esto entraña un gran peligro para ellos, por eso es fundamental acompañarlos en gestionar esta relación con las nuevas tecnologías de una forma positiva y favorable.

La familia tiene un papel fundamental en el proceso que tiene que vivenciar el adolescente. Llega un momento en que la familia debe hacer una especie de duelo y entender que el hijo deja de ser un niño y pasa a ser un adolescente que espera otras cosas de los padres, necesita relacionarse con ellos de forma diferente y tiene otras necesidades.

El desarraigo del adolescente va a depender de diversos factores como el contacto con la familia e iguales, sus experiencias, etc. El adolescente no sabe como hacerlo, pero muchos adultos tampoco. En este proceso de individuación y separación, aunque existan opiniones muy diferenciadas entre los padres y el adolescente, si los padres no acompañan de forma adaptativa es que no están respetando a su hijo, y éste buscará la solución fuera y seguramente tomará una decisión menos adecuada.